DISFUNCIONES AL SERVICIO DE INTERESES PRIVADOS

La televisión en la actualidad, junto el resto de los mass media,  se ha convertido en una  de las más poderosas  estructuras de difusión de mensajes y, como ya apuntaba Laswell, de influencia  en la sociedad. Este poder es el que ha atraído a mucha gente con intereses económicos que ha observado que este medio les podía ser de mucha utilidad para la buena marcha de su empresa.

El ejemplo más visible de la utilización de la televisión con esta finalidad es el de la publicidad donde abiertamente los empresarios muestran  sus productos o servicios con el fin de incrementar sus ventas, el problema viene cuando de manera encubierta se crean disfunciones en esta estructura para conseguir un beneficio privado. Uno de los ejemplos más vistosos de esta estrategia  fue el bombardeo mediático de la gripe A. Esta enfermedad con la ayuda de la televisión se convirtió en una epidemia que consumiría a toda la población humana en poco tiempo. Todos los días las televisiones encabezaban sus telediarios con nuevos casos de gripe A que se expandía alrededor del mundo; expertos exponían sus teorías sobre la mutación de este nuevo virus y sus graves consecuencias  extendiendo el temor a la sociedad cuando en realidad sus síntomas no eran peores que los de la gripe estacional y el número de afectados  era muy inferior a esta. Todo esto se convirtió en una disfunción que colapsaba los centros médicos y creaba una falsa alarma social,  una disfunción con claros beneficiados, los empresarios de las compañías farmacéuticas.

Los  gobiernos de todos los países se apresuraban a nutrir sus sistemas sanitarios con la nueva cura para la terrible en enfermedad que aún siguen en las estanterías de los hospitales, ya que, tras la alarma de los primeros casos, cuando estos se convirtieron en millones, el problema desapareció misteriosamente de la agenda de los medios, y resulto que, como decía El Roto en una de sus viñetas, cuando los medios dejaron de hablar de la gripe, la gente dejó de estornudar, lo que nos hace pensar que quizás esta disfunción no fue casual. Quizás fue creada con el fin de generar un negocio redondo, donde se intuye fácilmente que la mano de  farmacéuticas se encuentra detrás. Quizás esta exageración de la realidad era simplemente publicidad, una disfunción generada artificialmente con el fin de vender un producto, incluso se podría hablar de una compulsión de las normas sociales que  “obligó” a los gobiernos a comprar grandes cantidades de la vacuna para que sus sociedades  se sintieran seguras.

Como conclusión se podría decir que inconscientemente seguimos condicionados altamente por los mass media y que en ocasiones no somos espectadores tan independientes o críticos como creemos e incluso tras los canales de trasmisión de información que nos parecen más veraces puede ocultarse algún interés.

Anuncios

TEORIA CRITICA

En el tema que hoy nos ocupa no es difícil situar la mayor parte de la programación televisiva, aunque si bien es verdad que no hay tanta violencia en la información y comunicación politica, que es lo que nos compete realmente, si es cierto que cada vez es mayor y más acentuada en este tipo de noticias.

Todos somos conscientes de la cantidad de violencia que emiten nuestras televisiones en el ámbito politico. Desde los propios debates parlamentarios, los cuales irradian más maldad que otra cosa, las noticias sobre terrorismo, guerras y guerrillas a lo largo de la geografia mundial y sobre todo la más cercana, la violencia doméstica que día a día lacra nuestra sociedad, necesitada de valores y sobrada de egoismos.

Se cree que la emisión de noticias relacionadas con estos temas fomentan su reproducción y que si no se sacaran a la luz, a la opinión pública, no se conocerian y se cortarian de raíz estos asuntos, pero debemos recordar que vivimos en la sociedad de la información no en la sociedad de la ocultación, donde todo hecho es noticia y toda noticia es negocio. Por otro lado una sociedad no debe ocultar nada, ni lo bueno ni lo malo, de lo contrario caeriamos en censura y por tanto en sistemas no democráticos.

Pero centrandonos en la politica, podemos apreciar diferentes temas a tratar relacionados con la teoría crítica, la sexualidad o la proteccion a los animales son claros ejemplos de ello. En la practica no son realmente temas vitales para el desarrollo de la humanidad pero si son dos pequeños granos de arena ganados en la lucha contra el pasado intransigente de nuestra sociedad, que declinan la balanza hacia el lado del progreso. Temas todos ellos muy politizados y que acarrean distintas significaciones y muy distantes puntos de posicionamiento, que en un momento dado pueden alimentar los diferentes espacios de tertulia televisiva por un largo periodo de tiempo, y que han llegado a extremos impensables hace unos años y a la polarización de sus puntos de vista.

La sexualidad de las personas, siempre ha causado grandes polémicas, y dentro de estas destacamos la homosexualidad acompañada de la homofobia. Se han escrito rios de tinta sobre la homosexualidad en todas direcciones, pero posiblemente no sean los pasajes positivos los más nombrados, aunque cada vez la sociedad se muestra más tolerante con este fenómeno y sus repercusiones, en otras fechas no muy lejanas ha creado un gran revuelo entre amplios sectores sociales y políticos.

Hablando ahora de la defensa de los animales, destacaremos en este aspecto el toreo. De nuevo la fiesta nacional en boca de todos, esta vez está siendo un tema capital en el Parlamento Catalán, y tanto es así que sólo se contemplan dos opcciones antagónicas: el si y el no. No se admiten puntos intermedios.

Es obvio que atrás quedaron los tiempos en que estabas con el régimen o contra él, y que ahora es el momento de la libertad. En la antigüedad estaba mal visto no acudir a la iglesia, con la II República estaba mal visto asistir a la misma, y ahora que gozamos de libertad para hacer lo que nos venga en gana nos planteamos si abolir o ensalzar algo que en nada nos va a solucionar nuestra existencia. He aquí un claro ejemplo de confrontación politizada. Si esto ocurre con las formas de entretenimiento del pueblo que no ocurrira con lo verdaderamente importante.

LA GRIPE MEDIÁTICA

Todos recordamos la sensación de alarma social que vivíamos hace unos meses ante la temible aparición de un nuevo virus: la famosa Gripe A. Si ya de por sí es un caso importante a causa del rápido avance de la pandemia, más importante ha sido el papel que han jugado los medios de comunicación en todo este asunto. Y es que esta vez los medios de comunicación han creado, junto con los organismos mundiales de la salud, una situación de alarma social que aparentaba más de lo que realmente era.

Todo empezó hace unos meses, exactamente a mediados del año 2009. Todos los medios se hacían eco de la aparición de una nueva cepa del virus de la gripe, que mutó en un híbrido entre la gripe porcina, la aviar y la humana. Este nuevo virus, a diferencia del virus de la gripe normal, según nos decían, era mucho más agresivo y ya había mutado a un tipo de gripe que podía afectar a los humanos. Rápidamente se encendieron todas las alarmas y la OMS (Organización Mundial de la Salud) no tardó en clasificar el virus como de alerta de nivel 6, es decir, una pandemia. Los medios empezaron a bombardearnos con noticias y más noticias, explicando los síntomas de este terrible virus y qué teníamos que hacer en caso de tener la Gripe A. Todos los canales de televisión nos repetían que el número de víctimas mortales a causa del virus seguía en aumento, cuando realmente las cifras eran equiparables a las que causa la gripe común. En la mayoría de casos mortales de personas afectadas por el virus, las víctimas eran niños y personas de avanzada edad, tal y como ocurre con la gripe normal. Cómo no, las principales industrias farmacéuticas anunciaron que ya estaban trabajando en la vacuna, que tarde o temprano, tendríamos que adquirir todos para no ser infectados por el virus. El negocio estaba asegurado.

Al cabo de los meses, las noticias con el virus como protagonista iban escaseando, y la situación de alarma fue descendiendo progresivamente. Ahora ya se sabía que, exceptuando los casos de enfermos crónicos o personas con la salud débil, la gripe tardaba unos pocos días en desaparecer y sin mayores consecuencias. Sin embargo, la vacuna ya se había empezado a comercializar y la mayor parte del mérito de haber creado esta situación de caos mundial era de los medios de comunicación.

Afortunadamente, a día de hoy podemos decir que todo ha vuelto a la normalidad y que la pandemia del virus H1N1 no ha tenido mayores consecuencias de las que acarrea la gripe común. Sin embargo, tenemos que agradecer a los mass media todo el bombo que se le ha dado a esta situación. Durante el  periodo de tiempo en que la pandemia estuvo más de actualidad, se multiplicaron las visitas al médico a causa de la posibilidad de tener el virus, la sensación de desasosiego también se multiplicó y sobre todo, se multiplicaron las ganancias de la industria farmacéutica. Y es que por si acaso no teníamos bastante con la pandemia real, los mass media ya se encargaron de extender una pandemia mediática.

Los mass media y la opinión pública

“El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dice que no tiene que dar explicaciones a España, ni a nadie, sobre las acusaciones que dicen que su Gobierno ha tenido nexos con el grupo armado ETA y las guerrillas colombianas FARC.” La Sexta noticias.

En primer lugar comentar, que tanto este tema como muchos otros temas siempre cogen más relevancia de la que tienen en realidad, gracias, o mejor dicho, por culpa, de los diferentes medios de comunicación que siempre tienden a exagerar los verdaderos contenidos de las noticias. No vamos a entrar en esta cuestión, pero esto es algo que la gente debería tener más en cuenta.

Debemos recordar que han habido antecedentes de rivalidad y enfrentamientos en alguna que otra reunión política entre el presidente del gobierno de España, Rodríguez Zapatero, con el máximo mandatario de Venezuela, Hugo Chávez. Un enfrentamiento en el cual tuvo que intervenir en plena cumbre política, el monarca español, el rey Juan Carlos, con su famosa frase “porqué no te callas”. También decir que este mismo hecho, como bien dijo el presidente Zapatero posteriormente en una entrevista a Buenafuente, se tendió a exagerar debido a la presencia de varias cámaras de televisión de diferentes países, los cuales estuvieron recordando el momento durante semanas en varios canales y medios de comunicación. En la entrevista que acabamos de mencionar con Buenafuente, Zapatero aseguró que conflictos de estos ocurren constantemente entre los políticos, sin embargo no alcanzan la relevancia que causó en este caso concreto, debido a la presencia de los medios. También afirmó que son “cosas de política”, es decir, no tienen mayor importancia.

La noticia actual no tendría tanta relevancia sino fuera por los conflictos anteriores que hemos recordado. En este aspecto, los medios de comunicación juegan un papel clave en la exageración y manipulación de los contenidos, generando tanto en la población española como en la venezolana cierto odio o rencor entre ambas poblaciones. Lo explicado anteriormente se puede demostrar a través del análisis funcionalista de los mass media ya que una de sus características es demostrar las consecuencias de estos mass media sobre la sociedad en su conjunto y sobre sus subsistemas. De tal forma los mass media crean un juicio de valor sobre diferentes temas en los cuales influyen en la sociedad, modificando su ideología y manera de pensar. Esto es un claro ejemplo del papel que juegan los medios de comunicación en la sociedad y como pueden cambiar la opinión pública a su antojo.

En mi opinión, los medios de comunicación deberían ser mucho más rigurosos y respetuosos con las noticias que divulgan, ya que deberían expresarse con la mayor objetividad e imparcialidad posible, pues en sus manos está la opinión de un alto porcentaje de la población. Los mass media influyen demasiado en la forma de pensar de la gente, lo que les otorga de un poder “peligroso” sobre la opinión pública.

 http://www.lasextanoticias.com/noticias/ver/chavez_no_dara_explicaci ones_a_espana_por_eta_y_las_farc/215923

La política y los mass media

La política es una forma de debatir problemas, conflictos…que se dan en la ciudadanía. Esta definición clásica y para hacerse entender es la que ya se consideró en la Grecia clásica, donde se hacía política al discutir temas que afectaban ala ciudadanía de las polis. Hoy por hoy – y en este artículo me refiero siempre a la política enmarcada dentro de la democracia, que es donde alcanza su máxima expresión- la política es un subsistema dentro de la democracia la cual permite establecer un diálogo entre el Estado y la opinión pública por medio de los partidos políticos.

Acorde con la teoría funcionalista, la política (sistema, o mejor dicho, subsistema dentro de la democracia) tendría unas funciones muy concretas: mantenimiento de la democracia, pues son los partidos políticos los que aportan las élites dirigentes; mediador entre el Estado y los ciudadanos, es decir transmisor de inquietudes, demandas… de la ciudadanía para que el Estado les “escuche”; transmisión de valores democráticos a la sociedad así como participativos y plurales, lo que significa que refuerzan la idea de pluralidad en las ideas así como considerar la diversidad como algo positivo para la sociedad que genera diálogo positivo.

La relación de este sistema con otros sistemas, en concreto con los medios de comunicación, ha generado una serie de disfunciones que prácticamente desde que existe la política han estado presentes, lo único que ha cambiado ha sido en la intensidad. Estas disfunciones se corresponden con: manipulación de la opinión pública con intención de derrocar al gobierno, lo cual no es contraproducente si es para generar un debate positivo, no para desinformar sobre los actos de cada partido (a esta disfunción los medios de comunicación ejercen un gran papel); otra disfunción sería la carencia de transmisión de las demandas ciudadanas mediante la política hacia el Estado, la cual está muy retocada y transformada por los agentes políticos; la creación de alarma social junto con la transmisión de esta alarma por partes de los mass media.

Según la teoría funcionalista las disfunciones surgen por la no adaptación de todos los sistemas y subsistemas que se relacionan entre si de manera no harmoniosa y por los cuales surgen las disfunciones, que son efecto negativo de la incompleta cohesión de los sistemas que tiene la sociedad.

En concreto la política y los medios de comunicación han sido una simbiosis mediante la cual el desajuste ha provocado muchas disfunciones y muy intensas hasta tal punto que prácticamente estas disfunciones se han convertido en unas funciones de la política más, a lo cual los medios de comunicación han hecho un gran respaldo.

Teoría funcionalista y comunicación política

A continuación comentaremos la actual situación del medio audiovisual y sus contenidos políticos como generadores de referencias sociales y estructuradores de nuevas técnicas de identificación social.

Relacionado con el tema de la teoría funcionalista encontramos los mass media y con estos la comunicación de información política, ya sea por retransmisión de debates, sesiones parlamentarias, mitines o cualquier otro formato del ámbito de la política.

La opinión publica, tan relevante en el tiempo en que nos ha tocado vivir, se genera en estos soportes o canales de distribución de saber y entretenimiento, los cuales no son más que un eslabón de la cadena de comunicación que irradia mensajes, retroalimentado, dependiendo del color del prisma con el que se miren estos mensajes, con otra información de igual signo político; un eslabón, eso si, de los más importantes.

La televisión como principal miembro de los mass media y la política como principal atracción de la misma forman un binomio omnipresente en el actual panorama social y cultural del mundo occidental. Bien es cierto que día a día la gente muestra mayor desinterés por la política en favor de otros espectáculos televisivos en los que se identifica mayor número de personas y que la política es una fuente de financiación secundaria, siempre por detrás de la publicidad, pero con todo y con eso los grupos políticos ejercen el poder en los fogones de las principales cadenas televisivas nacionales.

El contenido político diario de una cadena es enorme si tenemos en cuenta los grandes espacios de tiempo destinados en informativos y en no informativos, aunque siempre dejando el primer puesto a otros contenidos relacionados con el entretenimiento.

Tanto en el caso del los shows y programas de corazón como en el que nos compete, el de la política, la gente se ve reflejada en la mayoría de los casos con los principales personajes que aparecen en sus pantallas. Esta identificación permite que la gente se aferre a algo que justifique su existencia y su constante lucha por conseguir algo, por llegar a una meta.

Esta atracción social, al contrario de lo que pueda parecer, no es nueva sino que es una transformación de un hecho que ha acompañado al hombre durante todo su recorrido por la historia y nos lleva a entender comportamientos sociales e individuales que parten de la comunicación y que le vincula con los modelos y valores establecidos en la cultura a la que pertenece.

Por lo dicho anteriormente, se deduce que el binomio politicotelevisivo o televisivopolítico que se produce en la necesidad de identificarse con alguien semejante a uno mismo, moderniza el concepto de pertenencia a un grupo social definido. Este efecto es la principal función de los medios de comunicación en la sociedad, desde su creación en el mundo contemporáneo.

El funcionalismo se centra en el análisis de las funciones que mantienen la estabilidad social y los medios tienen en este hecho su principal objetivo porque no podemos olvidar que estos contribuyen a conformar la opinión pública e influyen determinantemente en la sociedad creando patrones y estereotipos en todos los campos y especialmente en el político.

Par finalizar diremos como hemos dicho al principio que todo depende del color del prisma con el que se mira la vida, pero fuera de generalizaciones no todo se somete a este patrón, la comunicación política es la excepción, lo único de todo lo que se ha dicho que no varia ya que todos coincidiremos en que los medios condicionan la creación de la opinión pública y la pertenencia a una estructura social.

TV3

 

 

Es por todos sabido que el gobierno valenciano decidió no hace mucho prohibir las emisiones de TV3 en la Comunidad Valenciana. Estas emisiones las llevaba a cabo de manera totalmente legal ACPV (Acció Cultural del País Valencià), con lo que al gobierno valenciano, en teoría, ni le iba ni le venía. La jugada, sin embargo, no le ha salido como esperaba. Mucha gente se ha manifestado en contra de esta prohibición, y la organización ACPV ya ha recogido más de 400.000 firmas de las 500.000 que se precisan para llevar adelante la Legislativa Popular de Televisión sin Fronteras, que permitirá que los valencianos podamos seguir viendo TV3, K3, Canal 33, etc. Lo curioso es que muchas de las personas que están en contra de la medida del Gobierno son contrarias a todo lo que representa TV3.

TV3 realizaba aquí la función de vínculo con Catalunya. Todo aquel que aún se aferraba a la idea de “Països Catalans” y creía en la unidad de los territorios de habla catalana, encontraba en TV3 el último resquicio de la resistencia contra el centralismo. De este modo, la televisión en la Comunidad Valenciana quedaba polarizada: Canal 9 representaba los intereses de los partidarios del gobierno valenciano, mientras que TV3 representaba los intereses de los nacionalistas catalanes. Frente a este panorama, el gobierno tomó la decisión de eliminar la influencia que TV3 ejercía sobre los valencianos. Sin embargo, pasaron por alto que, al margen de todo lo que representara esta televisión autonómica, era una televisión de calidad. Algunos de sus programas son realmente buenos, los doblajes de las películas tienen una gran calidad y todo el contenido, incluso los spots, está en catalán. Lo cierto es que, más que una televisión autonómica, tiene las características de una televisión de ámbito nacional.

La respuesta de la sociedad valenciana a esta medida egoísta que ha llevado a cabo el gobierno es bien clara, tanto para unos como para otros: TV3 tiene que volver a nuestros televisores. No sólo por motivos ideológicos o políticos, o porque mucha gente considere que es una de las mejores cadenas televisivas del estado. También porque la sociedad no puede tolerar que una medida de estas características se lleve a cabo, sin importar la opinión de la gente y atentando contra la cultura. ACPV hace meses que trabaja recogiendo firmas para intentar aprobar una ley que nos permita seguir disfrutando de TV3 en nuestros hogares.

Sólo faltan 100.000 firmas para conseguir llevar la propuesta de ley al Congreso, y recientemente se han adherido a la campaña varios ayuntamientos, entre ellos el de Barcelona. La respuesta de la sociedad es evidente. Ahora veremos si el Gobierno de la Comunidad Valenciana cede en su intento de cegar a los valencianos, o si por el contrario, sigue haciendo oídos sordos y únicamente sigue sus intereses, como viene siendo habitual.